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martes, 27 de abril de 2010

Mejor ni mentarlo...


Tras mucho discutir con amigos y familiares sobre aquellos temas que jamás se deben sacar a colación en las reuniones con los compañeros de trabajo, he elaborado un ranking que puede serle de utilidad a más de uno.

Por tanto, nunca comentéis con Puri, la de administración, o con Jose, el comercial, lo siguiente:

- Tu salario: da igual que lo escondas entre palabras técnicas, tipo “bruto”, “líquido”, “según objetivos” o “más dietas”. Tampoco importa que lo prorratees o lo conviertas en 28 pagas con sus extras, por aquello de hacérselo más llevadero al becario con contrato en prácticas. Tú di una cifra y te acompañará hasta el final de tus días. Así que, mejor, cállate. No lo estropees. No digas nada. Insiste en la frase esa de “pa lo que gano”, con cara asqueada y mirada de hartura, pero sin dar más detalles. Si te vas de la mui, es un as en la manga de cualquier desaprensivo. Para qué darles leña, que luego se quema el bosque y la culpa es tuya.
- Lo que te has gastado en tu último capricho: esto vale tanto para un bolso mega-pijo, como para un utilitario con yantas cromadas o unas vacaciones en algún país remoto. La gente se suele ir al pueblo de vacaciones, a la casa de los suegros, para más inri. No se lo hagas más penoso. Bastante tienen con aguantar a la suegra echándoles la bronca por haberse comido el jamón york que había comprado para su marido, que es de estómago delicado. No les cuentes cómo te has tocado la vaina tumbado en una hamaca en Hawai, cuando sabes perfectamente que han tenido que pintarle la casa a la familia política en sus ratos de ocio. Y sin cobrar. Hace falta ser mala persona.
- El resultado de tu reconocimiento médico: como les cuentes a los compañeros que tienes el azúcar alto, no te van a dejar catar ni una galleta en lo que te resta de vida laboral. Si, encima, eres de los que come el menú del día de la oficina, estás acabado. Te veo pidiendo lechuguita y bebiendo café con sacarina por no oírles. Evita palabras como “colesterolemia” y “sobrepeso”, o serás “Paco el gordo” para siempre. No compensa.
- Detalles exhaustivos sobre tus relaciones íntimas: A ver, ésta es una pura medida de higiene mental. ¿Qué necesidad tengo yo de imaginarme a “Paco el gordo” haciendo el salto del tigre sobre su parienta, que la pobre pesa 38 kilos en canal y dudo que lo soporte? Pues ninguna. Entre otras cosas, porque no hay quien se lo crea, pero a mí me genera una imagen en la cabeza que no hay Dios que me la quite en una semana. Si nadie te ha preguntado, ¿para qué nos lo narras con todo lujo de detalles? Son ganas de hacer daño…
- Chistes racistas o machistas o feministas o fuera de lugar: Obvio. Todos sabemos que “Paco el gordo” es muy gracioso, pero oírle preguntar: “¿Cuál es la última botella que abre una mujer en una fiesta? ¡¡¡Pues la de Fairy!!!”… hace tanta gracia como que te empalen o que te saquen a la vez las 4 muelas del juicio (juicio que, todo sea dicho de paso, él no posee). Las de Administración le tienen “enfilado” desde entonces. No te digo más que le han regalado una botella de 5 litros de Fairy por su cumpleaños. ¿No dicen que “el que ríe el último, ríe mejor”? Pues eso…
- El pedo que te has pillado o la resaca que te atrona la cabeza: Puri te acaba de contar que se ha pasado todo el finde en urgencias por culpa de una otitis mal curada de su niño y el becario que se ha tirado las 48 horas que van del viernes-tarde al domingo-noche sin salir de la oficina por culpa de un Excel que no sumaba bien. ¿Me quieres decir, Paco-de-mis-entretelas, que no les ves la cara cuando te pones a narrar las 3 despedidas de soltero seguiditas que te has pegado desde el jueves pasado sin pasar por casa? ¿Y encima pretendes que te pongan un cafelito bien tirado acompañado de una aspirina efervescente y que no te pasen llamadas, que no estás para nadie? ¿En qué mundo vives? ¿No tienes corazón? Cállate la boca, malnacido, o voy y le cuento a tu señora que lo que parecía un viaje de negocios con tu jefe era en realidad una orgía continuada en el “Caricia’s”, matándote a güisquis y sustancias de todo pelaje. Vamos a llevarnos bien, que no cuesta nada, ¿vale, machote?

11 comentarios:

ad astra per aspera dijo...

jajajajaja creo que incumplo TODOS jajajaja

Esthertxu dijo...

Ya... yo me temo que he incumplido varios de los mencionados.He aprendido la lección...
Todos los cafés, con sacarina.
Y, cuando toca tortilla de cumpleaños, yo voy a agua. Ya ni me preguntan si quiero... Por mi bien, supongo... por bocazas, me temo...

PinKbutTerflY dijo...

Luego de leer este texto empiezo a comprender por qué mi día laboral se parece más a un reality show de esos que se transmiten 24 hs diarias.
Voy a tener en cuenta tus consejos :)

un abrazO.

odalis dijo...

jajaja...
estooo...,puedo darle un par de mamporros bien daos al asqueroso de Paco?....le he cogío manía en cuanto he leido el chistecito de la botella de fairy...será cabrón!!!

Martha dijo...

Fu! En mi oficina no hay un Paco de esos...Pero hay unas cuantas Pacas! Uggg...

Elisabeth dijo...

ja,ja,ja... Eso os pasa por trabajar en empresas con buen ambiente...¡¡¡ ( aunque sea el humor del Paco, ese, que mas bien me recuerda a Torrente,....¡¡¡) En mi ultimo trabajo, de lo unico que se hablaba era de quien iba a ser el pringadodel dia ( o mas bien, los pringados)al que le iba a tocar entrar en el despacho del Macro Cheriff... Nunca sabias en el estado de salud con el que ibas a salir......¡¡¡ ( casi al 100% era, vàpuleado...)ja,ja,ja

Sí es lo que parece dijo...

Yo en mi anterior trabajo igual he incumplido alguna de tus reglas, ahora no, no porque haya aprendido la lección, sino porque basicamente trabajo las ocho horas sola en la oficina y como no me lo cuente a mi misma...:( Ahora bien, que prefiero esto a tener al lado a un Paco de esos, mas simple que el mecanismo de un chupete. Ufff

Besos

Hera dijo...

Tienes mucha razón. Además, en el trabajo hay muchas envidias y habladurías. Si vas de buen rollo y colegueo contando cosas, es muy posible que se vuelvan en tu contra antes o después. Lo mejor es tener la boca cerradita y dejar el colegueo para los amigos.

Un beso

Chasky dijo...

En el curro cuantas menos cosas sepan de tu vida personal mucho mejor. Sin embargo, no sé porqué hay gente que tiene la necesidad de contar toda su vida al que primero pilla, incluyendo a esa compañera cotilla que le cuenta todo al jefe.

Mamalis dijo...

Menos mal que yo esos tiempos ya los dejé atrás, ahora trabajo en casa, a las horas que quiero y mis jefes no me llaman en la vida, bueno mi supervisor de vez en cuando pero poco, poco, muy poco, así que tengo una autonomía total, con un suledo a final de més y seguridad social. Se puede pedir más?

Esthertxu dijo...

Sí, Mamalis... que coloques mi curriculum en tu empresa!!!
juajuajua

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