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domingo, 4 de julio de 2010

¿Matrimonio perfecto? Venga ya...


Me acabo de enterar (gracias a uno de esos estudios chorras que pululan por la red) que la clave del “matrimonio perfecto” (como si existiera, ¡ja!) es una novia más lista y cinco años más joven que el novio.

Analicemos esto: resulta que lo ideal es que te cases con un tío más tonto que tú y, por rematar tu buen gusto, encima lo escojas más viejo. A ver si no eras tan lista como te creías…

Dicen los investigadores de la Geneva School of Business (domiciliada en Raticulín) que el hechizo para aquello del “fueron felices y comieron perdices” radica en tres requisitos básicos (leche, cacao, avellanas y... ah no, que esto no es…) que te asegurarán un buen matrimonio: una novia más inteligente que el novio, al menos cinco años menor que él y con un similar bagaje cultural.

Cuando dicen “más lista” no os penséis que dicen “entiéndase por lista cualquier fémina que oscile entre Malena Gracia y Madame Pasteur”, no… tiene que ser exactamente un 27% más lista, medida con un aparato llamado “tontómetro”, supongo yo en toda mi ignorancia… y añaden a estos ingredientes otro muy difícil de lograr (ríete tú de conseguir las babas de primera mañana de un caracol virgen que sólo aparece los años bisiestos en lo alto del Anapurna): casarse con una persona que no se haya divorciado previamente.

Bien. A mí, toda esta receta me parece imposible: viene a ser algo parecido a unir en matrimonio a la doctora Ochoa con el mismísimo Papuchi. No me digas que no coinciden los tres requisitos en esta pareja: ella más lista (dónde va a parar), al menos cinco años menor (quien dice cinco, dice cincuenta) y con un parecido bagaje cultural (un ginecólogo y una sexóloga…. hmmm… ¡pueden saltar chispas!). Si lo llega a saber doña Elena no se casa con el sinsorgo del Foster, porque les va a durar el matrimonio lo que yo te cuente… pena que Papuchi ya no pueda optar al galardón (se murió esperando), pero podríamos buscarle sustituto, como… quién te digo yo… ehhh… ¿Arturito Fernández? Pues ese mismamente…

Pero… ¡¡¡no se marchen todavía, aún hay más!!!
Resulta que los días dulces de un matrimonio están contados. Son exactamente dos años, once meses y ocho días. ¡Agarra la calculadora! Porque si a esto le añades que tres años es el tiempo que una pareja necesita para adaptarse a los hábitos y manías del otro (estudio avalado por una empresa de esas que buscan pareja a sus usuarios), no me salen las cuentas… ¿Me paso los primeros dos años y pico acurrucadita con mi maromo frente a la tele y lo que resta para completar los tres años me lo paso dándole con la sartén en todo el cogote? ¿Cómo te organizas para cuadrar esta estadística? Le veo lagunas, soy así de escéptica cuando me reducen todo a números…

Dicen los encargados de redactar esta teoría que, si la gente siguiera estas pautas al pie de la letra, podría aumentar hasta un 20% su probabilidad de disfrutar de un largo y feliz matrimonio. Ya… o sea, que ligarme al viejales-tontorrón me garantiza tener que aguantarle un 20% extra de tiempo. Genial. Me has convencido, chato.

Yo soy más de confiar en la “teoría cántica”. Sí, sí. Esa que demuestra que “las cifras cantan”, por mucho que las disfraces. La que, avalada por la vida, promulga máximas irrefutables, como:

- Que de cada dos matrimonios, uno se va al garete.
- Que una vez cumples los cuarenta, es más fácil que te parta un rayo a que un hombretón soltero y con principios se fije honestamente en tus carnes flácidas.
- Que la que se casa con un hombre treinta y cinco años mayor (enamoradísima, oye) no ve el día en que el abuelo le deje la casa de la playa y el fondo de pensiones a su nombre.
- Que el amor es ciego pero el matrimonio le devuelve la vista.
- Que el matrimonio es la principal causa de divorcio (como diría Groucho).
- O que el número de mujeres en España es casi un 4% superior al de hombres, luego a cada uno le toca una y un poquito de otra… si a esto le añadimos el número ascendente de gays, sacad vuestros propias conclusiones y se os hará la luz…

17 comentarios:

tan solo una cerilla dijo...

casarse?? quien dijo casarse??
me conformo con una relacion no tormentosa.. bueno, con poco tormentosa me vale

Leia Organa dijo...

A ver, a ver... Cinco años más viejo... lo cumplo, similar bagaje cultural... lo cumplo, más tonto que yo... uhm bueno, si contamos que se casó conmigo.... LO CUMPLO!

Ahora que lo pienso... como soy de letras casi casi que sigo currandóme la relación; que si no a ver dónde pillo yo otro Maestro Jedi.

Con todos mis respetos, pasaré de estos sublimes estudios.

Sr Nocivo dijo...

Me es tremendamente difícil creer en todos estos estudios que con tanta exactitud datan el fin del amor en una relación y todo eso... eso sí, leerlos es bastante divertidos.

Cheli dijo...

Me cachis!!!

me tenian que haber mostrado el estudio ese hace 20 y pico de años!!!!

No...si yo es que siempre llego tarde a todo!!!!

y ahora.....donde pongo la reclamacion????

Alice dijo...

Mmmmm, yo tengo una duda escéptica... ¿cómo han hecho este estudio? ¿Acaso han casado forzosamente a mujeres jóvenes y listas (y seguramente guapas) con señores mayores que ellas y suficientemente tontos? ¿Y luego han casado a tontas con listos más jóvenes y han comparado resultados?

No sé yo si habrán encontrado tantos genoveses y genovesas dispuestos a tal sacrificio por el bien de la ciencia...

Esthertxu dijo...

juajuajua sois un caso... incrédulos de la Ciencia... que todo esto está avalado por las mentes más sublimes!!!
Así nos va, por desconfiados... jejeje
Un abrazo colectivo!

Nereida dijo...

Casarse??? Yo creo que ya eso mismo es una utopía, ya no te digo un matrimonio que dure toda la vida... yo creo que antes aguantaban porque no había otra, el divorcio no estaba bien visto o ni siquiera se podía, y eran unas amas de casa que solas no podrían seguir adelante.
Por Dios, si lo mejor que han inventado es la patada en el culo, para que quiero yo un matrimonio que dure toda la vida?? jajaja

Martha dijo...

Yo es que soy de letras...Y tanto número me marea un poco!

Yo seguiré pensando que el amor no tiene edad, ni fecha de caducidad...ni ningún otro número!

1 besazo!

Cristina PS dijo...

Eso pasa por tomarse el matrimonio tan en serio. Si sólo se le diera importancia al vestido, las depedidas de solter@s y la comida, los matrimonios durarían mucho más!!!!

¡Un beso!

Rose dijo...

Ja,ja,ja,ja, estos estudios son autéticamente inútiles, pero absolútamente divertidos,aj,aja,ja y tu entrada como siempre genial.

Ícaro dijo...

Uhm... yo también me pierdo en esto de las estadísticas, entonces a doña Leti le durará el matrimonio o no?? A todas estas, cuando hablamos de gays, tendrán que ser los dos de la misma edad y tener el mismo coeficiente intelectual??

Gabiprog dijo...

Leí otro estudio que demostraba que los feos cuidaban más de sus parejas...

Nadie dijo que... dijo...

Pssssss.... esas teorias al final no valen ni 1pimiento, aunq esta bien leerlas para echarse unas risillas :P

Su dijo...

Pues yo que soy 9 años más mayor que mi marido, ni te cuento qué futuro más negro tengo! :D

Esthertxu dijo...

Sí, sí, mucho estudio "estúpido" pero... ¿a que todo Dios se ha puesto a calcular cuántos años se lleva con su pariente/a???
jajajajaja lo de la inteligencia es más chungo de calibrar, eh?

Un saludo colectivo!!!

La Perfida Canalla dijo...

xd!!!!
y todavia hay alguien que quiera casarse?!
bufffffffffffffffff que pereza............

Coccinellidae. dijo...

jajajaja! Muy bueno, pues a mi no es que me duraran mucho esos que me sacaban más de 5años...quizá el primero tenía demasiado bagaje cultural bueno ese me duró más de lo deseado, el segundo como que tenía tan poco bagaje que no sabía ni borrar unas simples fotos de una cámara...y de momento me va bien con alguien que no cumple ninguna de las normativas que citas...toco madera!

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