Pincha +1 si te gusta el blog... ;-))

Mostrando entradas con la etiqueta harakiri. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta harakiri. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de julio de 2010

Para hacerse el harakiri...

Que te lleves a los niños al restaurante chino de tu barrio y, por la vorágine de hambre desmedida que te acompaña en estos días de “operación bikini”, sumada a la connivencia de tu “santo”, que en estas cosas siempre hace equipo contigo, le sueltes a la china perpleja: “ponme lo que sobra para el perro, por favor” a la vez que los niños, locos de alegría, se ponen a gritar a mil decibelios: ¡¡¡Bieeeennnnn, mamá por fin nos va a comprar un perritoooo!!!

Que vayas toda tiesa por la terminal 4 de Barajas, con tu carrito de Louis Vuitton a juego con tus cuñas de esparto y, en un momento tonto de despiste, cuando sabes que todos te miran con envidia, no te des cuenta que la cinta transportadora ha llegado a su fin y tus cuñas salten libres al viento, pasando por delante de tu cara y dejándote las bragas al aire porque las piernas se han puesto en modo “cucaracha” subiendo el Tourmalet pero a la inversa.

Que acudas a un bodorrio de postín con toda tu parafernalia, incluyendo bisutería a juego con abanico y, llegado el momento-cumbre en el que hay que jugársela y utilizar tu mejor arsenal para posar junto a los amigos y que se note dónde está el nivel-Maribel, te dejes la punta de los zapatos en el trípode del fotógrafo y aterrices con el morro a los pies de la cuadrilla, que rompe en vítores y aplausos e insiste en que esa “es la mejor foto y no se repite porque es insuperable”. Ya te digo, porque queda fetén salir con el tanga al aire (a juego con la pamela, casi nada), con la nariz sangrando a chorros por ambos orificios y el labio partido por tres sitios.

Que vayas al baño del bar y, al salir, todo el mundo se gire y te señale sin que tu mente abotargada comprenda nada. Pero ahí tienes a tu Paqui, que te mira como diciendo “serás tontainas” y te grita por encima del volumen del bafle: ¡¡¡MÍRATE EL ZAPATOOOOOO!!! Para caer en la cuenta de que llevas 25 metros de papel higiénico pegado a la suela, como si fueras la novia llegando al altar, pero con la diferencia de que tu “cola” lleva lamparones de algo parecido a nocilla (ejem) y no hay forma de despegarla con el otro pie.

Que tus hijos decidan ir al Burger King por el regalito que trae su menú infantil y tú le digas a la de la caja “y para mí un McPollo”. No, verá, señora, es que aquí no tenemos de eso. “Ah, pues una Big Mac”. Tampoco. “Póngame entonces un McRoyal”. Que no, señora. “¿Qué coño les queda entonces?”. Es que esto no es un McDonalds, sino un Burger King… perfecto, ya he vuelto a hacer el oligofrénico y sin cobrar por ello. Soy la diversión de todos los saraos.

Que te pongas las extensiones último modelo que anuncian todas las actrices de Hollywood, (pagando un carajal porque son de pelo natural y no el pelo de muñeca que se gastan en las pelus de barrio) y que, llegada la conga, la vecina de tu prima se las lleve entre los dedos y no te las devuelva porque se ha percatado que le van perfectas con sus mechas a tres tonos y que “el que se la encuentra, se la queda”. Liarte a continuación a leches con la susodicha, canturreándole en la oreja lo de “te voy a dar unas hostias que no te las va a quitar ni Santa Rita”, mientras el cura intenta mediar en el jaleo, llevándose las idems puestas de regalo.

O que te pongas a hacer el “soy el Rey del mundo”, al más puro estilo Titanic, y la salada de tu prima te retrate y lo publique (y etiquete) en el Facebook porque le parece que la broma “está muy bien traída”. A la mierda tu cacareada operación bikini…

Quizá también te interese...

Related Posts with Thumbnails