Y, como no podía ser de otra manera, tras una reñida votación por vuestra parte (mentira cochina, lo de “reñida”, digo), el premio al perplejo del año 2010 ha recaído en…
….. tachán tachánnnnn…..
¡El deporte español!
¡Yupiii!
….. tachán tachánnnnn…..
¡El deporte español!
¡Yupiii!
¡Qué alegría y qué alboroto, le ha tocado un perrito-piloto!
Y quien dice un perrito-piloto, dice un chutazo de eritropoyetina, alias “EPO”, no vaya a decaer la fiesta, oiga… (no me extraña nada que lo abrevien, porque anda que no habrá gente que le llame “poyetinas-en-vinagre” o palabros peores).
Qué bien me parece:
- Que cada vez que un deportista español levante el trofeo de turno, aprovechen la coyuntura para pincharle la aguja en el sobaco, a ver si consiguen quitarle el título, que “fijo que se ha metido algo, que estos españoles si no es por su dosis de clembuterol, ni se levantan de la cama”.
- Que cada vez que se abre un secreto de sumario de la “operación Galgo”, “liebre”, “jabalí” o la que toque, se suiciden un par de viejas glorias, agobiadas por las miraditas en la cola del súper.
- Que se estén planteando en el colegio de mis niños si hacer análisis “al azar” (forma fina del “al buen tun-tun” de toda la vida) a los chavales, aprovechando la liguilla de futbito que juegan los domingos contra los colegios vecinos.
- Que ya nadie consuma solomillo por si, en un hipotético control antidopaje que te hicieran justo antes de la competi de petanca del mes que viene, no te dejaran participar, con lo que tú has practicado con tus amigas jubilatas y lo bien que se te da mandar a paseo las bolas ajenas. Mejor no arriesgar y pasarse a la merluza, que da como más confianza, hombreporDiosss…
- Que toda la prensa internacional (véase el ejemplo adjunto publicado por Lemonde) se despiporre de nuestros triunfos (los reales y los inflados) y tengamos que hacer ver al personal que eso pasa “únicamente porque nos tienen envidia”. Con un par…
Si es que no se puede ser tan cazurro, no me digas…
Que el año 2010 sea considerado a la vez “el año del deporte español” y “el año más triste del dopaje patrio” no es de recibo. Algo se tiene que estar haciendo mal, por mis muertos te lo digo...
Y ya son ganas de amargarnos la fiesta a todos…