Pincha +1 si te gusta el blog... ;-))

Mostrando entradas con la etiqueta calor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta calor. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de junio de 2010

Ni frío ni calor...


Vamos a ver si nos aclaramos: cuando una tía te pregunta “¿qué tiempo hace?”, tú no puedes responder: “ni fú ni fá, ni frío ni calor, pa mí está bien”. No.

Cuando te pregunto por el tiempo, has de ser claro y conciso: “pues mira, unos 15 grados; si vas por la sombra, ponte la cazadora, que se ha levantado un poco de viento”. Algo así.

No es de recibo que me digas que “hace calorcete” y me agarre un resfriado de bigotes por fiarme de tus palabras ambiguas. Que ya llevo varios, por cierto…

¿Por qué demonios a los hombres siempre les parece que hace bueno y yo acabo con estalactitas en la nariz? ¿Es que mi “santo” tiene roto el termostato? ¿Tiene que ir en mangas de camisa en cuanto sale el primer anuncio de “ya es primavera en El Corte Inglés", cuando todas sabemos de sobra que empiezan a emitirlos en lo más crudo del invierno?

Nos vamos a pasar el fin de semana a casa de sus padres y me sale con lo de siempre: “que dice mi madre que hace calor. No les lleves los abrigos a los niños, que te conozco, bacalao”. Y voy yo, como tonta, y le creo.

La niña con sabañones, el crío en urgencias por los mocos y yo con un cabreo monumental, mientras él se arremanga la camisa en un baño de sudor. Es incomprensible. A partir de ahora, a ver si aprendo, llamo yo a mi suegra y organizo las maletas a mi aire, porque estamos en un sin vivir por esta fijación…

Y luego está el tema de “el aire acondicionado-sí, el aire acondicionado-no”. A ver, si uno está en casa (comprobado con termómetro) a unos plácidos 20-21 grados, NO hace falta poner el aire acondicionado. Es la llamada “temperatura ideal”, que se lo he oído yo a la Ministra de Medio Ambiente “cienes y cienes de veces”. Que luego llegan las anginas y las toses y me toca aguantarlas a mí.

Pues tampoco. Hay que estar a 13 grados, porque si no, se le nubla la vista, se le sudan las camisetas y se le derriten los pies. Dime tú si no me ha salido peculiar el chaval… y quisquilloso. Que no veas cómo se pone…

- A ver, que ya me has puesto la calefacción en pleno mes de mayo, ¿no?- me salta sin avisar.
- ¿Yooo??? ¡Pero qué dices! ¡Si tengo apagada la caldera desde marzo!
- ¡Pues alguien nos ha recalentao la casa cosa mala!
- Uy, ese habrá sido el niño, que cuando se pone a echar el aliento, no hay quien le gane- ¡toma! La patata caliente pal chiquillo.
- ¿Cómo va a ser eso?
- O eso, o que la niña está jugando a cocinitas de nuevo y se ha dejado el hornito de la Barbie abierto…
- ¿Me estás tomando el pelo???
- ¿Quién, yooo?
- Sí, me ha sonao a choteo.
- Que no, que no. Pregúntales, ya verás…
- Niñoooooosssssssss- le oigo gritar en lontananza… ya verás qué cachondeo. Le van a dar pal pelo estos dos.

Pues nada. Asunto arreglao. Voy a ponerme una coca-cola bien fresquita, porque, oye, como que noto calor yo también…. ¿será el sofocón por las risotadas interiores que me estoy pegando?

Pues será…

Quizá también te interese...

Related Posts with Thumbnails