- ¿Por qué siempre que voy al baño el “generoso” que me ha precedido me ha dejado una sola vuelta de papel higiénico y me tiene que tocar a mí ir con el culo en pompa, buscando un nuevo rollo por toda la casa, mientras rezo en alto para que no aparezcan los niños de pronto por mi habitación o se acerquen las visitas a ver qué son esos ruidillos extraños del pasillo?
- ¿Es normal que cada vez que leo “Nerja” en cualquier cartel de la carretera o anuncio del periódico, me venga a la cabeza la tonadilla silbada de la serie y le explique al que tenga al lado: ¡“Mira, donde rodaron Verano Azul”!? ¿Le pasa a todo el mundo o soy la única simple? ¿Y si, además, me entra como nostalgia recordando al pobre Chanquete, palmándola en pleno verano, qué soy? ¿Tontalculo? Que menuda muerte más chunga, ahora que lo pienso, con “la caló” que debe de hacer por ahí abajo en esa época del año…
- ¿Sólo yo me pregunto cuántos años lleva Jordi Hurtado presentando "Saber y Ganar" en la 2? De hecho, ¿cuándo coño se creó la cadena? ¿No es el presentador anterior (incluso) a dicha fecha? ¿O es una imagen creada por ordenador? ¿Un holograma, quizá? En fin, misterios catódicos de ayer y de hoy…
- ¿Por qué, por mucho que me lo diga a mí misma y se lo prometa a mi santo, nunca recuerdo desconectar la alarma durante el fin de semana? ¿Tendré que levantarme ya siempre a las 7:45 a.m., aunque sea un sábado del mes de Agosto o esté ya jubilada y con los niños emancipados? ¿Es una venganza de la vida, que me hace pagar ahora todas las mañanas que me “fumé” en la Uni? Y que a mis vecinos les ocurra lo mismo… ya es casualidad, ¿no?
- ¿Tengo que atinar siempre con la baldosa suelta que, en pleno día de lluvia torrencial, me deja la pernera del pantalón como si me la hubiera meado una vaca? ¿No podría, alguna vez, tocarle al de delante, para que yo lo vea y me anticipe al desaguisado? ¿O es que todas las baldosas se sueltan cuando llueve y no hay forma de librarse, hagas lo que hagas?
- ¿Cómo es posible que acabemos insultándonos (la animadversión es mutua) el contestador de mi operadora telefónica y yo misma, cada vez que llamo para hacer un trámite y me obligan a dar mis datos y demás parafernalia a una grabación que no entiende mi idioma? Si al menos pudiera acogerme al atenuante de “extranjero con poco conocimiento del español más puro” o “cogorza de la menda en horas de trabajo”, pues bueno. ¡Pero qué va! ¡Es una grabación y me toma el pelo! He llegado a dudar de si se trata de una persona con muy mala baba, que se esfuerza con denuedo por no comprenderme…
- ¿Es normal que, ante la frase hecha (ya sabéis, esas palabritas que se dicen al aire, sin pensar y con el único propósito de “llenar hueco”) de “ay, abuela, estoy en un sinvivir… que no sé a quién votar”, la susodicha me conteste toda cabreada: “¿pues a quién vas a votar, memita? ¡A quien diga tu marido, como debe ser!” Ya ves tú la tontería... Siglos y siglos de lucha y reivindicación enviados por el retrete de la forma más tonta.


