Resulta que Beni y Kim (parece el título de unos dibujos manga de la tele, ¡qué risa! Aunque aclaro, para los del curso de iniciación, que me estoy refiriendo a Kimberly Stewart y Benicio del Toro) van a ser papás, fruto de una “relación” (¿?) que no prosperó…
Ahora me entero de que a tomarte diez copas y acabar en un portal con las bragas por los suelos se le llama “relación infructuosa”. ¡Nos ha jodido!
¿“Infructuosa”, por qué?
¿Porque no conseguiste mantener los leotardos en su sitio?
¿Porque te dejaste los condones olvidados en casa al hacer el “trasvase” típico del bolsaco-de-día al bolsito-de-noche?
¿O es más bien “infructuosa” porque no consigues recordar bien el nombre del tío que te cepillaste entre el primer wiscola y el último tontonic?
Lo que hay que oír por tener orejas…
A lo que iba.
Que le han “preñado” a la criatura (vaya palabro feo y carca, Diossanto) y su padre ha montado en cólera.
Analicemos esta situación sin igual:
- El que pone el grito en el cielo es un cantante sesentón, coleccionista de rubias, que tiene en su haber 8 hijos de 5 madres distintas. Normal que se enerve. Como a él no le ha pasado nunca eso de no acordarse del nombre de la madre de alguno de sus vástagos, ni se ha dejado jamás los durex olvidados en casa….
- La “preñá” es una tía de 31 tacos, que luce así en la portada de la revista FHM:
Y dejémoslo en que esta no es la foto más escandalosa que se le conoce.
Porque su “filmografía” incluye vídeos pseudo-pornos que se filtran por la red y retratos (como Dios la trajo al mundo) enviados con su Iphone en horario intempestivo a alguna que otra pareja “infructuosa” (otra vez, qué manía la de esta chica) que haya tenido previa a Benicio.
Vamos, una joya, la criatura. Además, se ve que tiene dos dedos de frente… De hecho, no tiene profesión conocida más allá de “party animal”. O “socialité”, como le encanta al HOLA llamarla…
- Dudo que a su edad (31, insisto), con su cuerpo serrano y su agenda, le quede tiempo para clases de planificación familiar. Claro que esto que digo es prejuzgar. Y no debo caer en ello, porque lo mismo se pasa las mañanas rezando el ángelus y en sus ratos libres se viste en plan carmelita. Una nunca sabe cuándo acierta… mira que si a la chavala le hacía ilusión casarse por la Iglesia de blanco, en plan virginal… ¡Ay, Benicio, que le has desgraciado la vida a la chiquilla por culpa de tu bragueta saltarina!
- Tiene su gracia (no me digas que no) que nos enteremos del “pastel” en la segunda falta de la chavala. Siendo, como son, famosos perseguidísimos por los reporteros, que nos cosquemos de la no-relación cuando ya se han hecho el predictor es, cuanto menos, curioso. A algún redactor le ha tenido que dar un perreque, por no haberse llevado la exclusiva del momento “in-fructuoso”.
- El cabreo monumental del “abuelo Rod” viene porque, a pesar de su pinta de rockero salvaje y trasnochado, en el fondo es un sentimental y deseaba que su hija se casara antes de empezar a reproducirse. Se ve que en ese cuerpo ajado por las sustancias más duras y forjado en mil batallas vitales, late un corazoncito puro y conservador. ¡Pues a buenas horas, mangas verdes! Te ha llegado la sensatez 31 años tarde. Ahí es nada… Oye, que a otros no les llega nunca, tampoco nos vamos a quejar…
- Y a mí que me da que lo que le pasa a Mr. Stewart es que lleva fatal eso de que le llamen “abuelo”… Tiene toda la pinta de echar las tardes de los jueves repasándose los 3 tonos rubio-platino de sus mechas, para evitar que le contraten para protagonizar la secuela de “encuentros en la tercera edad”.
- Si tenemos en cuenta, además, que fue padre por octava vez hace apenas tres meses, es de comprender su desasosiego. ¡Van a tener que comprar los complementos infantiles por duplicado! Semejante dispendio, en cualquier otra familia, puede ocasionar la ruina…
¡¡¡Esto empieza a ser un revival de Papuchi, Julio Iglesias, la Mirinda y su familia ruara-ruara!!!
En versión yanki, claro está…
En fin.
Que, como podéis comprobar, ya he vuelto de mis vacaciones y, lejos de venir plácida y relajada, me noto más guerrera y belicosa que nunca.
Y hoy le ha tocado la china a la “beata” Kimberly.
Veremos a quién despellejo mañana…

