LA MENDA: Ya lo dudo…
PAQUI: ¡Anda, mujer, anímate! Si hemos organizado una quedada femenina de lo más divertida. Empezaremos con un masaje con pedicura, seguiremos con una cenita en el nuevo local que han abierto en el centro y lo remataremos con unas copichuelas en el SuperCool, que lo han inaugurado esta semana y debe estar de escándalo.
LA MENDA: Que te he dicho que no. No insistas. Es imposible.
PAQUI: ¿Y eso?
LA MENDA: Porque este sábado me toca viaje a Badajoz, a ver a mis suegros.
PAQUI: Vaya por Dios, qué mala pata… ¿Y si les digo a estas que lo cambien para el siguiente?
LA MENDA: Pues tampoco.
PAQUI: ¿Tampoco quieres o tampoco puedes?
LA MENDA: Que también es impensable, digo. Sólo me faltaba “echar el resto” el sábado y llegar comatosa al domingo, que es cuando tengo que hilar 3 comuniones en una mañana, tú dirás…
PAQUI: ¿Y eso?
LA MENDA: Pues que nos han invitado a 3 fiestas el mismo día a la misma hora y mi hija se niega a faltar a ninguna. Empezaremos la jornada por casa de Maruchi, su amiga del alma, que hace la Comunión con su hermano mayor y nos ha invitado a todos. Seguiremos con el convite de la vecina, que sólo ha invitado a la niña, así que el niño y mi santo aprovecharán el rato para verse las carreras de la tele (la que toque, les da igual, ellos no criban…) y terminaremos la faena empapuzándonos a tarta en la Comunión de Adelita, una compañera de gimnasia rítmica de la niña.
PAQUI: Qué bien…
LA MENDA: Sí, genial. Y el siguiente fin de semana nos vamos a la boda de una prima del marido de la hermana de mi cuñada. Ahí es nada…
PAQUI: Pero, en tu familia, ¿hasta qué grado de consanguinidad os invitáis a los saraos?
LA MENDA: Hasta el infinito y más allá. Si eres capaz de establecer una conexión lógica y verbalizable, date por muerta, que te va a tocar apoquinar pal regalo. Es igual que se case tu hermana melliza que la vecina del primo de la mejor amiga de la hermana de tu suegra.
PAQUI: Ya, ya…
LA MENDA: Cosa distinta sería que no se pudiera expresar sin palabras malsonantes. En ese caso, no es obligatoria la invitación.
PAQUI: No sé si lo entiendo bien…
LA MENDA: Sí, mujer. Si, por ejemplo, la que te invita es la arpía putona que te levantó el novio en la secundaria y encima se casa nada más y nada menos que con el mejor amigo del “eso” de tu sobrina política (el “eso” es el no-novio, o el amante, o el que se está tirando en esos momentos, igual da), entonces (y sólo entonces) puede que te libres de la invitación, más que nada porque el remite quedaría como “feo”. Aunque tampoco te lo garantizo al 100%.
PAQUI: J-o-d-e-r… en tu casa destinaréis una partida especial a gastos para pseudo-familiares y sus festolinas, ¿no?
LA MENDA: No lo sabes tú bien…
PAQUI: ¿Y si lo pasamos a Junio?
LA MENDA: No te lo recomiendo. Lo tengo casi peor que Mayo. Con decirte que bajo dos veces ese mes hasta Cartagena, a un Bautizo y a un aniversario de boda.
PAQUI: ¿Cartagena… de Indias?
LA MENDA: Ojalá… ¡Cartagena de Murcia! Bautizan a los gemelos del primo de mi santo. Y el aniversario de boda es de un compañero de mili de mi suegro. ¿Cómo te quedas?
PAQUI: Arruinada a estas alturas del cuento…
LA MENDA: Ya ves. Si cuando me quejo de desorientación, es por algo…
PAQUI: Tía, decirte que te mueves más que la-compresa-una-coja es quedarse corta. ¡Pareces Lady Gaga in concert! Menuda agenda…
LA MENDA: No, si yo de eso ya no uso.
PAQUI: ¿El qué? ¿Compresas?
LA MENDA: No, mema, ¡agenda! Ahora clavo chinchetas en el globo terráqueo, que es como más visual.
PAQUI: No me extraña…
LA MENDA: Bueno, te dejo que todavía no he comprado el regalito de Comunión de Maruchi y ando apurada, porque me han dicho que, como no me dé prisa, me quedo sin Nintendo, que las señoras se prostituyen con el de la planta cuarta de El Corte Inglés a cambio de accesorios para la DS.
PAQUI: ¡Pues hasta otro año, hija, a ver si para enero nos buscas un hueco!
LA MENDA: ¡¡¡Lo prometooooooooo!!!

